Products Description
Sensor de Oxígeno Disuelto Nexisense RDO-406
Definición
El sensor de oxígeno disuelto Nexisense RDO-406 es un dispositivo de alta tecnología utilizado para medir la concentración de oxígeno disuelto en el agua. Está diseñado basado en el método de fluorescencia, capaz de monitorear la calidad del agua en tiempo real y con precisión, proporcionando datos esenciales para el tratamiento del agua, el monitoreo ambiental y la investigación científica.
Principio
El principio de funcionamiento del sensor de oxígeno disuelto Nexisense RDO-406 se basa en el fenómeno de la extinción de la fluorescencia. Cuando la luz de excitación incide sobre el material fluorescente en la superficie del sensor, el material emite fluorescencia. Las moléculas de oxígeno provocan un efecto de extinción en la fluorescencia, lo que resulta en un tiempo de decaimiento inversamente proporcional a la concentración de oxígeno. Al detectar la diferencia de fase entre la fluorescencia y la luz de excitación y compararla con la curva de calibración interna, el sensor puede calcular la concentración de moléculas de oxígeno en el agua y proporcionar el valor final después de la compensación de temperatura y salinidad.
Análisis Estructural
La estructura del sensor de oxígeno disuelto Nexisense RDO-406 es compacta y consta principalmente de los siguientes componentes:
Cabeza de película fluorescente: Se utiliza para detectar la interacción entre la fluorescencia y las moléculas de oxígeno.
Sensor de temperatura integrado: Permite la compensación automática de temperatura para garantizar la precisión de la medición.
Carcasa de ABS y acero inoxidable 316L: Logra el nivel de protección IP68, adecuado para entornos severos.
Interfaz RS-485: Compatible con el protocolo Modbus/RTU para una fácil transmisión de datos e integración del sistema.
Método de Medición
El sensor de oxígeno disuelto Nexisense RDO-406 emplea el método de fluorescencia para la medición de oxígeno disuelto, ofreciendo las siguientes ventajas:
No requiere electrolitos: Evita los problemas de polarización asociados con los sensores electroquímicos tradicionales.
No consume oxígeno: Ideal para monitoreos a largo plazo, reduciendo los costos de mantenimiento.
No se ve afectado por la velocidad del flujo: Mantiene mediciones estables bajo diversas condiciones de flujo.
Pequeña deriva y respuesta rápida
