Principio de Funcionamiento del Sensor de Dióxido de Carbono (CO2)
En el contexto actual de conciencia ambiental y salud, el monitoreo de la concentración de dióxido de carbono (CO2) se ha convertido en un factor clave para la producción industrial, agricultura, hogares inteligentes y evaluación ambiental. Los niveles elevados de CO2 pueden afectar la comodidad y contribuir al efecto invernadero. Nexisense, con más de 40 años de experiencia en tecnología de sensores de gases, desarrolla soluciones fiables de sensores de CO2 que permiten mediciones precisas y control inteligente. Este artículo analiza en detalle las tecnologías principales NDIR, electroquímica y semiconductores, sus características, ventajas y aplicaciones en distintos escenarios, ayudando a comprender el mecanismo interno de los sensores de CO2 y seleccionar el tipo adecuado para una gestión ambiental más eficiente.

Visión General del Sensor de CO2
Un sensor de CO2 mide la concentración de dióxido de carbono en el aire, generalmente en partes por millón (ppm). Su funcionamiento se basa en propiedades físico-químicas específicas del CO2, como la absorción de longitudes de onda infrarrojas o reacciones químicas con materiales. Las principales tecnologías incluyen NDIR (infrarrojo no dispersivo), electroquímica y semiconductores, cada una con ventajas específicas: NDIR destaca por precisión y estabilidad, electroquímica por velocidad de respuesta y portabilidad, y semiconductores por tamaño compacto y bajo consumo.
La línea de productos de Nexisense incluye estas tecnologías, como el sensor de CO2 de bajo consumo TX640-J812, el sensor TX640-J811 y el sensor infrarrojo TXZ19D, que cubren desde monitoreo en interiores de bajo nivel hasta detección industrial de alta concentración. Comprender los principios permite seleccionar correctamente y evitar errores de aplicación.
Principio NDIR (Infrarrojo No Dispersivo)
NDIR es la tecnología más madura para sensores de CO2 y se basa en la absorción de luz infrarroja por las moléculas de CO2. El CO2 absorbe fuertemente la luz infrarroja alrededor de 4,26 μm; cuando un haz de luz atraviesa un gas que contiene CO2, parte de la luz es absorbida y la intensidad restante disminuye. Midiendo esta variación, se calcula la concentración.
Flujo de trabajo: una fuente de luz infrarroja emite luz de espectro amplio, un filtro selecciona la banda específica, la luz atraviesa la cámara de gas y un detector mide la luz transmitida. Un canal de referencia compensa interferencias ambientales como temperatura o polvo. Un procesador de señal aplica la ley de Beer-Lambert para convertir la absorción en concentración.
Ventajas: alta resistencia a interferencias, no se ve afectado significativamente por oxígeno o humedad, precisión hasta ±50 ppm y vida útil de hasta 10 años. Ideal para laboratorios y monitoreo de emisiones industriales. El envejecimiento de la fuente de luz se reduce mediante optimización óptica y algoritmos de auto-calibración.
Principio Electroquímico
Los sensores electroquímicos de CO2 generan una señal eléctrica mediante la reacción química del CO2 con un electrolito, similar a una microbatería. El CO2 difunde en el sensor y se reduce en la superficie del electrodo de trabajo, produciendo corriente proporcional a la concentración.
Reacción típica (electrolito ácido): el CO2 se disuelve formando ácido carbónico, que reacciona con el catalizador del electrodo liberando electrones. La corriente, normalmente en el rango de nA, se amplifica y se convierte en señal de voltaje o corriente. El gas atraviesa una membrana hacia el electrolito, donde ocurre la reacción y la señal se procesa.

Características: respuesta rápida (<30 s), bajo costo, portátil, adecuado para dispositivos portátiles; vida útil de 2–3 años, sensible a humedad, requiere membranas selectivas. Nexisense optimiza la formulación del electrolito para aumentar la resistencia a contaminación y asegurar fiabilidad en ambientes húmedos.
Principio de Semiconductores
Los sensores de CO2 de semiconductor se basan en el cambio de resistencia de materiales de óxido metálico. El CO2 adsorbido en la superficie calefaccionada del semiconductor (como SnO2 o ZnO) altera la concentración de portadores, disminuyendo la resistencia, proporcional a la concentración.
Flujo de trabajo: el sensor se calienta a 200–400°C, el CO2 adsorbido provoca reacciones superficiales que liberan o capturan electrones, y el cambio de resistencia se mide mediante un puente de Wheatstone.
Ventajas: tamaño compacto, bajo consumo (miliwatts), adecuado para productos de consumo como hogares inteligentes. Amplio rango de detección, precisión menor (±100 ppm), susceptible a interferencias. Nexisense mejora la selectividad y estabilidad mediante dopado y recubrimientos.
Comparación Tecnológica
Las tres tecnologías se complementan: NDIR ofrece mayor precisión y resistencia a interferencias, pero mayor tamaño; electroquímica, respuesta rápida y portabilidad, pero vida útil limitada; semiconductores, compacto y bajo consumo, con selectividad a optimizar. Recomendación: monitoreo preciso con NDIR, portátil con electroquímica, integrado con semiconductor.
En la práctica, NDIR domina en industrial, electroquímica en dispositivos móviles y semiconductores en electrónica de consumo. Comprender las interacciones moleculares evita aplicaciones incorrectas.
Ventajas Tecnológicas de Nexisense
Con 40 años de experiencia, Nexisense lidera en sensores de CO2. Sus sensores NDIR alcanzan ±50 ppm de precisión, estabilidad avanzada, calibración láser y diseño de múltiples caminos ópticos para reducir deriva. TX750-J161 funciona de -20°C a 60°C.
Adaptación completa a escenarios: desde invernaderos (TXZ19D) hasta hogares inteligentes (TX640-J812), cubriendo emisiones industriales y sistemas de ventilación. Personalización de sensibilidad, tamaño y salida (4–20 mA o RS485) para integración sin problemas. Algoritmos de compensación de temperatura garantizan mediciones precisas en entornos cambiantes.

Aplicaciones Típicas
Invernaderos: NDIR monitorea CO2 en tiempo real, añadiendo automáticamente CO2 si baja de 800 ppm, aumentando el rendimiento 10–20%.
Hogares inteligentes: sensores de semiconductor integrados en sistemas de aire acondicionado activan ventilación si CO2 supera 1000 ppm, mejorando calidad del aire y reduciendo dolores de cabeza.
Emisiones industriales: electroquímicos para inspecciones portátiles, apoyando cumplimiento ambiental. Los sensores Nexisense contribuyen a proyectos de eficiencia energética y reducción de emisiones.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Principales principios de sensores de CO2? NDIR, electroquímico y semiconductor, adecuados para diferentes precisiones y entornos.
¿Cómo funciona NDIR? Mide la absorción de luz infrarroja por CO2, alta resistencia a interferencias.
Ventaja de electroquímicos? Respuesta rápida, bajo costo, vida útil 2–3 años, ideal para portátiles.
¿Semiconductores para qué escenarios? Compactos y de bajo consumo, ideales para hogares inteligentes.
Precisión típica? NDIR ±50 ppm, electroquímico ±100 ppm, semiconductor ligeramente menor.
Factores que afectan la vida útil? Temperatura, humedad, frecuencia de exposición, calidad del material.
¿Se pueden personalizar los sensores Nexisense? Sí, sensibilidad, tamaño y salida ajustables.
Función en agricultura? Monitorea y controla CO2, promoviendo crecimiento vegetal y aumentando rendimiento.
¿Cómo elegir el sensor de CO2? Preciso: NDIR, portátil: electroquímico, bajo costo: semiconductor.
Tipos de salida? Voltaje, corriente (4–20 mA) o digital RS485, fácil integración.
Conclusión
Los sensores de CO2 emplean distintos principios: absorción óptica (NDIR), corriente electroquímica y cambio de resistencia (semiconductores), cada uno con características únicas. Nexisense ofrece productos completos para aplicaciones industriales y domésticas. En la era de la neutralidad de carbono, estas tecnologías no solo monitorean, sino que apoyan la eficiencia energética y sostenibilidad. Selección adecuada mejora la eficiencia y protege la salud futura.
